620280478

info@lamountain.es

Top
La Mountain / Notícies  / Una temporada de esquí un tanto especial (II)

Una temporada de esquí un tanto especial (II)

Hemos pasado un Diciembre atentos a nuevas nevadas que no han llegado. Se nos echan encima las vacaciones de Navidad y no tenemos muy claro cómo podremos afrontar estas fechas con poca nieve; está haciendo altas temperaturas para la época en la que estamos, la nieve acumulada en los Pirineos desde la primera nevada de finales de Noviembre se funde, pero nuestro programa para la semana de Fin de Año es francamente prometedor ya que Dolomiti está a tope de nieve.

FIN DE AÑO – Dolomiti

Segundo destino de esta temporada: Dolomiti, el más grande e impresionante dominio esquiable de Europa y posiblemente del mundo.

Después de muchas horas de conducción (cómoda, por autopista, pero un montón de horas) llegamos a Canazei, destino que por segundo año consecutivo habíamos escogido para pasar la semana de Fin de Año. Encontrar el apartamento fue lo más fácil del mundo, las indicaciones de la propiedad no podían ser más claras. Desde luego encontrar un apartamento de esta categoría y localización (a unos 150 m del telecabina) es un lujo. Un dúplex amplio, con tres habitaciones dobles comodísimas, 2 baños, comedor-salón muy amplio y todo se veía reformado de poco tiempo por lo que estaba muy nuevo.

Domingo, primer día de esquí: amanece con un tiempo extraordinario. Sol buena nieve (eso si, mucha gente) y toda la inmensidad del macizo de Dolomiti a nuestro alcance. Empezamos –cómo no!- con el día dedicado a Sella Ronda.

Dedicarle una jornada completa a la Sella es francamente una jornada de esquí perfecta (si el tiempo acompaña, que fue nuestro caso). Final de diciembre en Dolomiti hay que tener en cuenta que pasas la mayoría de horas esquiando por la sombra de las impresionantes montañas y por lo tanto hay que pensar en abrigarse un poco ya que tienes pocas ocasiones de esquiar bajo el calorcito del sol.

Nosotros nos habíamos marcado un plan de esquí para cada día de la semana, intentando no perderse ninguno de los recorridos magníficos que te brinda el dominio de Dolomiti, y por suerte este año pudimos conseguir nuestro propósito aunque nos hubiera gustado alargar más algún día que se nos quedó corto.

Por ejemplo, llegar a Lagazuoi nos costó muchas colas con consecuencias finales no muy agradables. Llegamos al enlace de Canazei tarde (por 3 minutos) y nos cierran el teleférico de enlace. Única solución, vuelta atrás hasta Arabba y regreso en taxi hasta Canazei. Si os ocurre esto alguna vez, ¡mucho cuidado! En Arabba hay pocos taxis (creo que nos dijeron que 7) y mucha gente a la que le ocurre lo mismo que a nosotros. Esto se traduce en que hay una verdadera guerra para coger el primer taxi que llega para que puedas regresara tu lugar de residencia. Nosotros tuvimos realmente una batalla con gente que no respeta las colas (no hay ninguna organización de colas) y llegamos, al fin, a Canazei bastante tarde. Avisados estais. Salvo este “pequeño” incidente, el día dedicado a Lagazuoi fue extraordinario. El descenso desde la cima hasta Armentarola es interminable, la pista realmente muy fácil, pero vale la pena por la longitud y sobre todo por las vistas que disfrutas durante todo el descenso. Ya para terminar con el típico regreso esquiando tirado por un trineo de caballos.

Otro día para recordar fue el día dedicado a Marmolada. Este año, como los Dioses metereológicos estaban de nuestra parte, pudimos llegar a la cima (tres tramos de teleférico), no como el año pasado que el último tramo estaba cerrado por el viento. Claro que esquiar en “no muy buenas condiciones climatológicas” tiene sus ventajas; la bajada había sido muy solitaria y este año, como el sol lucía a raudales, la cola del teleférico era interminable (creo que estuvimos alrededor de 1 h de cola) y el descenso lógicamente con la pista llena de gente. Bueno así conoces las dos caras de una misma pista que en cualquiera de ambas condiciones no deja de maravillarte cada vez. En cualquier caso, desde la cima más alta de Dolomiti (3.309 m.) hasta Malga Ciapela (1.446 m.) por un descenso de 12 km. Es siempre apasionante. Siempre acabas queriendo volver.

Quisiera hacer una recomendación a todos los esquiadores que tengan el propósito de ir a Dolomiti, o a aquellos que ya han estado allí pero saben que volverán. No perderse otra de las que –para mi- son “joyas de la corona”: Cortina d’Ampezzo. Dos áreas de esquí separadas, no se enlaza esquiando una y la otra, hay que hacer el recorrido en autobús, pero difícil escoger entre Tofana y Cinque Torri. Uff!!! No sabría por dónde empezar. Tofana es la parte más grande, donde hay más pistas, incluida la pista FIS de descenso, una negra impresionante que no dejarías de hacer una y otra vez. Pero es que la otra parte, Cinque Torri, aunque más reducida de pistas, es igualmente maravillosa. Decir que dependiendo de donde estés alojado, el viaje hasta Cortina es un poco pesado, largo… desde Canazei hay unos 60 km con dos puertos de montaña y muchas curvas. Pero vale la pena levantarse pronto para llegar a Cortina y empezar a disfrutar a tope. Tienes la opción de llegar a Cinque Torri desde Laguzoi, pero luego tendrás problemas para regresar a tu residencia. A Cortina no se llega esquiando, hay que ir por carretera pero no os lo perdáis. Nosotros cometimos el “error” de esquiar primero en Tofana, tomar después el bus hasta Cinque Torri, esquiar y regresar en bus hasta Cortina. Todo correcto si no fuera porque el bus de regreso de Cinque Torri te deja muy lejos del aparcamiento de Tofana, y Cortina es muy bonita pero un paseo con botas de esquí, esquís al hombro y después de una jornada completa de esquí a tope, pues se hace un poco pesado. Pero si ocurre eso, hay que tomárselo con buen humor y disfrutar también del paseo. El día habrá sido completo.

En fin, una vez más, una semana de esquí maravillosa, una semana para repetirla tantas veces como sea preciso y cada vez descubriendo Dolomiti como si nunca hubiera estado allí. Como una imagen vale más que mil palabras. Os dejo un reportaje de mi amigo Baltasar (gran experto en Dolomiti). Disfrutad de las vistas

Sábado 4 de enero de 2020, toca regresar……. Salimos con mucha pena después de una semana tan completa, en la que habíamos disfrutado tanto, donde el compañerismo, las risas y el buen esquí (sobre todo), fueron las características principales de un fin de año maravilloso.

Pero mi cabeza ya estaba pensando en la próxima etapa. Saalbach-Hinterglemm

Un descenso típico de la Marmolada
Oriol Porcel

Sin comentarios

Escribe tu comentario:

catorce − 1 =